Carta abierta al Sr. Hollande

Señor Hollande

Participé en la manifestación del 13 de julio en París. Había mucha gente, más de 20.000 personas. Personas muy cabreadas por la agresión del gobierno israelí sobre la población civil de Gaza. La masacre ya había empezado. Había muchos jóvenes, muchos hijos de inmigrantes. Eché de menos a los partidos de izquierda y a los sindicatos franceses. Estas 20.000 personas desfilaron sin incidente notable hasta la dispersión, de Barbès a la Bastilla, a pesar de la lluvia y del ramadán, para muchas.
Algunos eslóganes eran para usted: « Israel asesino, Hollande cómplice ». Se puede entender: en lugar de posicionarse del lado de las victimas civiles de los bombardeos, usted justificó la agresión israelí porqué según usted « ¡Israel tiene derecho a defenderse!»

Defenderse ¿contra quien, contra qué?

Nadie puede justificar el asesinato de tres jóvenes israelíes – en un lugar muy alejado de Gaza hay que recordarlo, y que no ha sido reivindicado. No entraremos en una contabilidad morbosa de cadáveres de uno y otro lado de momento el número de victimas civiles palestinas ya es de varios centenares, muchas de ellas niños y que la situación es dramática.

En Cisjordania también, no pasa un día sin que muera un hombre o un niño por bala del ejercito, o indirectamente, a causa de la limitaciones de movimientos impuestas a la población palestina: los heridos que no llegan a tiempo al hospital porque no se deja pasar a la ambulancia, las embarazadas obligadas a parir en los check-point, las casas puestas patas arribas, demolidas en represalias, campesinos que no tienen acceso a la tierra para cultivarla. En Gaza, antes del inicio de la operación, los pescadores eran tiroteados por intentar ganarse la vida, los campesinos…
Señor Hollande, en Palestina la situación es la siguiente : la ocupación israelí continua, las colonias crecen -500.000 colonos en Cisjordania : en Jerusalén-Este, los Palestinos son forzados a abandonar sus casas, éstas se caen o son derruidas y Gaza padece un bloqueo desde hace ya 7 años y no dispone casi de agua potable, de electricidad algunas horas al día. La población se encuentra en una situación humanitaria catastrófica. Y todo ello a pesar de la firma de los acuerdos de Oslo y de las llamadas conversaciones de paz que no llevan a ningún sitio.

Sin embargo, la diferencia entre Gaza y Cisjordania es que el gobierno de Hamas se niega a someterse y a colaborar con Israel. ¿Es ese su crimen? Puede que sea así, porqué Cisjordania, a pesar de la represión que padece, no sufre bombardeos. Y es que la resistencia de los Comités populares es pacífica, pues los grupos armados fueron desmantelados por la ANP. ¿Pero que ha ésta ganado a cambio? Nada, una economía asfixiada completamente dependiente de la ayuda internacional y de Israel –misma divisa- un territorio bajo control militar israelí, territorio cada vez más reducido… ¿Donde está el Estado palestino prometido por Oslo?

Pero he aquí que Israel y sus aliados occidentales retoman al unísono su mantra: ¡la culpa es de Hamas! Necesitamos un culpable, y allí está. Y como la población civil tuvo la culpa de votar a Hamas en las elecciones, ¡es ella a quien se castiga! Incluso aquellos que todavía no habían nacido: los niños, ¡futuros terroristas! ¡Que cinismo! La democracia, está claro, ¡no es para todos! Sobre todo no es para los árabes, como lo demuestra el golpe de estado militar de Al Sisi en Egipto. ¿ Y cual fue la falta del presidente Morsi? Apoyó a Gaza durante la última operación de castigo, justamente… Obama había pronunciado un bonito discurso en el Cairo llamado a la democracia… y eso quedó en aguas de borrajas…

A la hora de escribir éstas líneas, las víctimas son incontables: civiles, mujeres, hombres, niños. Es una verdadera masacre. Entonces hay otra hipótesis, que no es contradictoria con la primera, y es que Gaza es un estupendo banco de pruebas para la industria armamentística israelí, ¡que de hecho se vanagloria de poder probar en directo sus drones y otras maravillas tecnológicas con objetivos reales! Mientras tanto, los compradores tienen todo el tiempo para ver su eficiencia. Y no están solos para observar este siniestro espectáculo: ¡espectadores israelís se instalan sobre las alturas para ver llover la muerte sobre Gaza! ¡Es increíble!

¿Cómo se puede llegar a eso?

Se nos pregunta a menudo como es posible que aquellos que tanto sufrieron la discriminación y las persecuciones se hayan vuelto verdugos. La explicación cabe en una sola palabra: ¡Racismo! Es la misma realidad que imperaba durante los crímenes del Nazismo: para los Nazis, los miembros de las razas inferiores no merecían vivir. Señor Hollande, hoy, en la sociedad israelí, la palabra árabe tiene el mismo sentido y la misma carga que en Europa hace 70 años. Un ser despreciable cuya vida no vale nada. Vaya usted ver lo que hacen los colonos judíos con los Palestinos en Hebrón, cualquier visitante lo puede ver con sus propios ojos.

Señor Hollande, mis compañeros de la Asociación Catalana de Jueus i Palestins quien trabajamos juntos para la justicia (y la paz por consiguiente) estamos muy preocupados. Ante todo por la población civil de Gaza, masacrada con todo impunidad sin que los poderosos del mundo hagan nada para impedirlo. Menos mal, hay naciones valientes como Bolivia y Ecuador que se indignan y se preocupan de su sufrimiento, pero esto se explica porque ellas sufrieron en su carne y alma los crímenes del colonialismo, y por eso su visión es más acertada que la suya.

Pero también estamos preocupados porqué Israel siembra el odio, y quien siembra el odio cosecha la tormenta. Israel se prepara un futuro incierto porqué todo el mundo sabe que las cosas cambian, las alianzas cambian y que cualquier día se encontrará con más fuerte o más determinado que el. Al presentarse como defensor de los judíos del mundo, al querer imponer Israel como Estado judío, Netanyahu pretende no solo actuar en nuestro nombre, para defendernos -mientras que no le hemos pedido nada- ¡además mata en nuestro nombre! Peor aún, para el mundo entero, la política israelí está directamente asociada a los judíos, y al reforzar la confusión entre sionismo y judaísmo, Netanyahu es responsable de las represalias que podrán surgir contra los judíos.

Por ello nos oponemos a ésta definición de un Estado judío, porque es inaceptable al menos a dos niveles: el primero, interno, porqué implica la superioridad de una etnia y de una religión sobre el resto de los ciudadanos del Estado. ¿Es aceptable para una democracia en el siglo XXI? El segundo porqué transforme con una varita mágica los 8 millones de judíos del mundo en ciudadanos potenciales de Israel, mientras que los 6 millones de refugiados palestinos no tienen siquiera el derecho de visitar a su familia en Palestina. Si, las leyes de Israel permiten que cualquier judío del mundo emigre a Israel y obtenga la ciudadanía, mientras que los Palestinos de Israel son ciudadanos de segunda y los de los Territorio ocupados siguen esperando el reconocimiento de un estado palestino independiente. ¡Y los 6 millones de refugiados siguen esperando que se decida sobre su destino!

Pero volvamos a Francia. Lo grave es que un país como Francia, que Ud. gobierna, acaba de prohibir a su población expresar su simpatía y solidaridad hacia el pueblo palestino, para una causa noble y justa. ¿Y cual es el pretexto invocado para prohibir una manifestación, algo jamás visto desde De Gaulle, además por parte de un gobierno de « izquierda »? El antisemitismo que se expresaría a través de agresiones contra las sinagogas. Señor Hollande, le envío adjunta la foto de la Unión de Judía de Francia para la Paz, un puñado de justo que desfila entre las “hordas islamistas” incontroladas plaza de la Republique! ¡Y como puede ver, no los han linchado! Por contra, los extremistas de la Liga de Defensa Judía campan por sus anchas ante la sinagoga de la Roquette, libres de provocar a su antojo.

Señor Hollande, si Ud. no deja que los jóvenes expresen su ira, puede esperar a que lo hagan de manera más descontrolada y peligrosa. Bastaría con que Ud. se juntara con ellos, expresando simpatía y comprensión con una causa justa, llamando a la moderación, pero no, Ud. prefiere estar del lado de los que llaman a la guerra… Entonces ¿Que imagen de Francia está dando al mundo, en particular a aquellos para quienes Libertad, igualdad, fraternidad no son palabras huecas? Sin hablar del socialismo ¿Y cómo quiere que los jóvenes identifiquen la izquierda con la defensa de los oprimidos?

Cada año Israel recibe 3.000 millones de dólares en concepto de ayuda militar de EEUU. La Unión Europea refuerza sus vínculos de cooperación militar, económica y política con Israel. Sin ésta ayuda, Israel tendría que entenderse con sus vecinos y poner fin a su política de colonización y apartheid. Hoy en día, la UE incita empresas e inversores a no invertir fondos ligados a la colonización de los Territorios ocupados. Es un paso en la buena dirección, pero insuficiente.

Los dirigentes israelís se creen todo poderosos porqué tienen un apoyo total y disfrutan de completa impunidad por parte de las grandes potencias de ayer y de hoy, entre otras Francia, y desestabilizan una región ya muy volátil. Ya es hora de acabar con esa política y le pedimos que rompa todas las relaciones con Israel mientras no se apliquen las resoluciones de la ONU y no se respeten los Derechos Humanos.

En este momento, el BDS (Boicot, Desinversión, Sanciones) es la estrategia pacifica y eficaz que emana de la sociedad civil palestina que debemos apoyar y reforzar en aras de una solución justa y duradera.

Laurent Cohen
Copresidente
Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins

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